viernes, 3 de junio de 2011

Conceptos claves sobre las fuentes de alimentación de los ordenadores

Es una pieza fundamental para el correcto funcionamiento del ordenador, ya que sin electricidad, no puede funcionar. Se encarga de adaptar la corriente eléctrica de la red, a los niveles que necesita el ordenador.

Desde el exterior, distinguimos la fuente de alimentación por disponer de una rejilla de ventilación para el ventilador, una toma de corriente eléctrica y en algunos casos un interruptor para encender o apagar la fuente.

Cuando abrimos un ordenador vemos una caja de la que salen muchos cables de colores y que van conectados a las distintas piezas del ordenador. A modo de curiosidad y sin entrar en detalle, las fuentes de alimentación transforman la corriente alterna (AC) de casa a 220 Voltios a corriente continua (DC) a 3,3 y 5 voltios para los circuitos y 12 voltios para las unidades de almacenamiento.

Como se genera mucho calor en la transformación de los voltajes, la mayoría de las fuentes llevan un ventilador para refrigerarse. Esta pieza es importante para el correcto funcionamiento del ordenador, ya que si no funciona correctamente o no tiene la aireación necesaria, puede provocar un calentamiento excesivo de la fuente de alimentación y acabar rompiéndose.

Una de las principales características de las fuentes de alimentación es la potencia que pueden soportar. Normalmente esta expresada en Watios (W). Esto significa que a más potencia, más elementos podemos conectar dentro del ordenador, permitiendo ampliar el número o características de discos duros, tarjetas, etc.

Los problemas más usuales vienen dados por una ventilación deficitaria o por una sobrecarga en la línea (tormentas, instalaciones antiguas…). Esto puede provocar desde que deje de funcionar hasta que funcione pero no con la correcta potencia o voltaje, provocando que Windows se apague inesperadamente, que empiece a encenderse el ordenador y se vuelva a apagar o directamente que no se encienda.

Para evitar problemas de recalentamiento, es recomendable ubicar el ordenador con suficiente espacio en la rejilla de salida del ventilador, para que pueda disipar el calor. Un síntoma de que podemos tener problemas es el ruido que mete el ventilador cuando se llena de polvo. Si el ventilador se para, por mucho espacio que tengamos, el aire no circula y se sobrecalienta.

En cuanto a los problemas eléctricos, podemos proteger la fuente de alimentación conectándola a una regleta de enchufes con fusibles o a un SAI (sistema de alimentación ininterrumpida) con estabilizador de tensión. La regleta con fusible sistemas está pensada para que falle el fusible y así no se transmita la sobrecarga al ordenador. El SAI dispone de una sencilla batería y de un regulador de salida, evitando que se corte la corriente o que llegue en malas condiciones.